Los mini créditos, conocidos también como créditos rápidos o préstamos online, son una alternativa  muy recurrente a la hora de solucionar gastos o imprevistos puntuales. Este tipo de financiación, que surgió hace unos años en el mercado español, encontró un mayor nicho de mercado durante la crisis económica, haciendo posible aportar un extra de solvencia para afrontar un gasto inesperado a un público que no tiene ahorros. Actualmente, las entidades de préstamos rápidos se siguen multiplicando y es una opción de liquidez extra bastante habitual entre las familiar modernas. La posibilidad de recurrir a una cantidad pequeña de dinero para hacer frente  a ese desembolso inesperado es muy atractiva en determinados casos.

Los motivos para pedir un crédito de estas características son de lo más variado, siendo también muy habitual solicitarlo para poner en marcha un proyecto profesional que requiera de una inversión baja pero inmediata. Además, también es una solución habitual para hacer frente a la financiación de algunos gastos inesperados en el hogar como como la reparación de un electrodoméstico o la compra de un aparato electrónico. Asimismo, son muchas las personas que solicitan un mini crédito también para cubrir gastos relacionados con la salud dental, para cubrir deudas urgentes o para reparar el coche particular.

Se trata de una solución sencilla sin necesidad de buscar un aval que garantice la capacidad de devolver el préstamo, por ello, personas sin nómina, sin un buen historial crediticio o usuarios a los que ya les ha sido denegado un crédito bancario, son el público habitual de esta forma de financiación. También recurren a este servicio, al margen de la entidad de préstamo tradicional, quienes necesitan una suma de dinero metálico de manera muy urgente para solucionar un pago que no puede esperar. Es precisamente esta característica del mini crédito la más ventajosa, el servicio se puede contratar online y es posible disponer del dinero en metálico en muy poco tiempo, en el caso de algunas entidades incluso en menos de 5 minutos.

Las cantidades de este tipo de préstamos no suele superar los 1000 euros, generalmente se trata de montantes entre los 100 y 800 euros, aunque  sus características concretas dependen directamente de la empresa privada que lo conceda. Existen, sin embargo, algunas características comunes entre las condiciones que ofrecen la mayoría de empresas de créditos rápidos; el plazo de devolución suele ser de unos 30 días con un interés diario de alrededor del 1%. También es habitual que los impagos o la imposibilidad de cumplir los plazos de devolución estipulados generen costes de demora altos. Además, cuanta mayor sea la cantidad del préstamo, mayor será el total de los intereses a pagar.

Para quien ya haya analizado todas sus posibilidades para conseguir el dinero necesario y tenga decidido recurrir a esta financiación, también serán útiles una serie de consejos al respecto. Lo primero es informarse de la amplia cartera de prestamistas que actualmente operan en el mercado. Hoy en día, incluso, existen comparadores de estos servicios que pueden ayudar a encontrar la empresa con las condiciones más favorables para cada el caso concreto. Internet es sin duda una herramienta muy útil, no solo para solicitar el dinero, sino también para buscar información sobre la empresa elegida y leer las opiniones de los usuarios que han probado sus servicios. Resulta fundamental también calcular de forma ajustada la cantidad de dinero que realmente se necesita tomar prestado. Además, es recomendable hacer un análisis objetivo de la aptitud para cumplir los plazos establecidos para la devolución del dinero, ya que incurrir en retrasos puede generar grandes gastos, con el consiguiente riesgo de llegar a un sobreendeudamiento muy desagradable.

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