Aunque parezca que lo que se ha planteado desde el gobierno es una verdadera tontería, porque supone simplemente, al menos desde una perspectiva simplista que los que se queden en el paro ahora, tendrán una reducción de la prestación a partir del séptimo mes al 50% de lo que cobran por el subsidio. Podría ser que la idea fuera la de empujar a la gente a buscar trabajo. Pero ¿tenemos casi 6 millones de personas que no quieren trabajar? Eso es lo que parece nos quieren decir. Pero en realidad en España no hay trabajo.

Y ahora, que ya no queda nada para que los primeros parados que se acojan a esta normativa cabe señalar que lo que dejarán de percibir por las reducciones que se aplican serán de 2677 euros al año, los cuáles se entienden por esa bajada al 50% de los meses posteriores y por la reducción de la cotización a la SS de la bonificación al 35%.

Todo esto, no solo tendrá un peso importante en las economías de las familias españolas, si no más todavía cuándo se haga efectiva la subida del IVA de septiembre, que encarecerá considerablemente la cesta de la compra y que al mismo tiempo nos impedirá consumir más de lo que hacíamos en el pasado con menos. O sea, que creo que van a tener que echar más cuentas todavía….

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