¿Ahorrar en facturas? Consejos para bolsillos resentidos

Se acerca final de mes, se te hace un nudo en el estomago cada vez que miras el buzón y es que sabes que las facturas están al caer. Agua, luz, gas… y es que siempre son los mismos.

Ese simple papel con esa cifra que a todos nos horroriza, porque vemos que nuestros esfuerzos nos son en vano y es que nuestro bolsillo no da a basto con tanta subida de precios.

Pero bueno no  podemos negar que en muchas ocasiones, más de las que nos gustaría, pecamos cometiendo esas acciones que sabemos que no nos ayudarán: un ordenador siempre cargándose, muchos dispositivos enchufados, que si, aunque no estén encendidos siguen consumiendo y por no hablar de esas luces que mágicamente se quedan encendidas o otro error muy típico que todos cometemos como usar agua caliente para cosas en las que no es necesario, como podría ser lavarse las manos en verano o lavarse los dientes.

Bueno bueno… no es el fin del mundo todo problema tiene su solución, así que aquí os dejo unos consejos para que no se haga tan duro pagar esas facturas.

Fuente: suraim

OJO con la calefacción

Fuente: danielreutersward

Después de un caluroso verano, el frio poco a poco va haciendo su reaparición. ¿Nuestro mayor aliado para esos días fríos de invierno? Si, ese magnífico invento llamado calefacción, y es que personalmente ¡en mi casa hace más frio que fuera!

Es inevitable y todos lo sabemos, en invierno las facturas se nos van a disparar. Pero bueno con un pequeño esfuerzo podemos evitar aumenten de manera excesiva.

Aquí os dejo algunos consejos:

  • No cubras los radiadores, aunque todos sabemos que el el sustituto perfecto de la secadora, sobretodo los días de lluvia. Al cubrirlos no dejamos que se expanda correctamente el calor y así tengamos que tener muchas más horas la calefacción.
  • Otro pequeño consejo será el uso de burletes en puertas y ventanas, estos harán que estos queden bien cerrados herméticamente y de esta manera mantener mejor el calor y evitar esas pequeñas corrientes de aire frío.

¿Evidentes? Quizás sí, pero siempre nos olvidamos y aunque no sea mucho tu factura lo notará.

Fuente: airzone

Electricidad

Fuente: pinterest

Otro punto fundamental a tener muy en cuenta es la luz. Aunque no sea ninguna noverdad hay que usar  bombillas LED, aunque te puedan parecer un poco caras su precio se amortizará con creces en las siguientes facturas de la luz y es que puedes encontrar bombillas que consumen un 92% menos que las bombillas incandescentes tradicionales.

Pero lo más importante ¡NO enciendas luces innecesarias! Sí, todos lo hacemos y es donde nuestra factura más lo sufre. Y es que seguro que en más de una ocasión pese a que aun entrase luz natural has decidido encender la luz cuando con una simple lamparita que consumiese menos bastaría. Y repito como he dicho al principio ¡revisar bien las luces! Antes de salir de casa asegúrate que estén todas las luces apagadas, las prisas nos juegan malas pasadas y aunque tengas que perder un minuto revisándolas será mejor que esa bombilla encendida durante horas y horas sin provecho ninguno.

Fuente: decorarmicasa

Agua

Fuente: chajari

El agua uno de los bienes más preciados y limitados, además de ser muy costoso. Y por no hablar si usas agua caliente… tengas termo eléctrico o de gas no te va a salir nada barato.

Pero bueno como hemos dicho antes todo tiene solución, y es que aunque no sea demasiado significativo el ahorro menos es nada.

Si te pasas el día fuera de casa ya sea por trabajo o por estudio, aprovecha y apaga el termo durante el día y enciéndelo cuando necesites agua caliente.

¡IMPORTANTE! No abras el grifo del agua caliente a no ser que sea extremadamente necesario y acostúmbrate a cerrarlo mientras te lavas los dientes o mientras enjuagas los platos y abriéndolo solo en el momento de uso.

¿Algo más? Va siendo hora de decir adiós a esos largos baños y darle la bienvenida a las duchas rápidas.

Fuente: dikidu

Electrodomésticos

Fuente: elmueble

La cocina ese foco constante de energía y es que la cantidad de electrodomésticos que tenemos cada vez es mayor. Ahora empezamos que si la Thermomix, la licuadora, la cafetera eléctrica…

Reflexionemos… algo tan simple como la nevera, encendida las 24 horas del día incluso sin necesidad de que alguien la toque, pero bueno es inevitable que este encendida si queremos que se conserven nuestros alimentos. Abro miro la nevera, la cierro, la vuelvo a abrir vuelvo a mirar que hay y la vuelvo a cerrar ¡NO! Eso gasta muchísima luz y todos lo hacemos, parece que contamos con la esperanza de al volver a abrirla encontrar algo nuevo.

Mi consejo: no la llenes demasiado, cuantos más alimentos más energía necesitará para enfriarlos todos, descongélala regularmente, no pongas alimentos demasiado calientes y por último pero no menos importante: la temperatura, quizás tarde un poco más en enfriar tus alimentos y bebidas pero el ahorro se notará.

¿Otro electrodoméstico enemigo? El horno. Mucho cuidado con la temperatura; apágalo un poco antes de finalizar la cocción ya que con la temperatura de su interior le bastará para terminar; evita abrirlo mil veces durante la cocción, además de arruinar tu plato consume mucho más. Si tienes un microondas no lo dudes, para calentar platos su consumo será mucho menor.

Por último, lavavajillas y lavadora indispensables para muchos de nosotros, pero que no nos ayudarán con nuestras facturas. Lo mejor será ponerlos con carga completa y evitando altas temperaturas. Y si puedes ponerlos de noche será mucho mejor ya que el coste de la luz es mucho menor. Pero ¡cuidado! no pongas una lavadora y te vayas a dormir que a la mañana siguiente la ropa no olerá demasiado bien.

Y lo más importante fíjate bien en el etiquetado de los electrodomésticos que vayas a comprar los de clase energética A o B serán todo un acierto.

Fuente: habitissimo

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