Por qué te interesa el renting si eres un autónomo, una PYME o incluso un particular

Tener un vehículo nuevo para tu negocio no siempre exige tener que comprarlo. Desde hace unos años, existe un modelo de negocio que está abriendo la posibilidad de acceder a toda clase de automóviles con ciertas ventajas y bonificaciones impensables a través de la adquisición directa. Su nombre seguramente te sea familiar: renting. Pero, quizá, lo que no te resulte familiar sean las bondades de este tipo de servicios.

Profesionales autónomos, grandes, pero también pequeñas y medianas empresas recurren cada vez más a este modelo cuando necesitan vehículos. De hecho, los particulares también se están lanzando con más frecuencia a probarlo. ¿El motivo? Ya lo hemos subrayado, sus ventajas. Vamos a ahondar en estas para poder entender mejor a qué se debe el auge de esta propuesta y por qué puede interesarte.

Las ventajas económicas y fiscales del renting de vehículos

Desde el renting de furgonetas hasta el renting de deportivos o turismos. Lo cierto es que no importa el vehículo en el que se esté pensando, porque este modelo no hace más que ofrecer ventajas para cualquier tipo de usuario. Las PYMES y los autónomos son los que más se benefician sobre todo de las ventajas económicas y fiscales de este servicio. Sin embargo, su propuesta ha evolucionado tanto y se ha vuelto tan accesible que incluso presenta interesantes beneficios para particulares.

Aquí queremos hacer un repaso a todas esas bondades que plantea el renting de vehículos. Y es que su relevancia no deja de ser importante dados los tiempos que corren. Es una solución que aboga por la facilidad y la comodidad pero que, por encima de todo, propone un modelo de servicio mucho más económico y sencillo para la actividad profesional.

Las ventajas económicas

Tanto para las empresas, como para los autónomos y los particulares, una de las principales bondades del renting de automóviles es que les lleva a un mayor ahorro. La barrera de la enorme inversión inicial que hace falta para adquirir un nuevo vehículo se destruye por completo siguiendo estra otra alternativa. Por lo tanto, ya no es necesario recurrir a un crédito o a un préstamo para poder disfrutar de las bondades de un automóvil. Algo que, al mismo tiempo, acaba con intereses y comisiones añadidas.

Esto influye en el perfil crediticio de la figura o persona. Así, en el caso de tener que solicitar un préstamo o un crédito al banco por otras cuestiones, este lo va a poner mucho más fácil al ver que el solicitante no tiene ninguna petición y pago ya abiertos. Algo que, a su vez, garantiza unas mejores condiciones para el producto financiero que se vaya a solicitar.

Otro punto muy a favor en este sentido es que se reduce el Coste Total de la Propiedad. Cuando compras un vehículo, no solo pagas por el precio que tiene, también tienes que pagar otros aspectos. ¿Cuáles? La prima del seguro, la reparación de cualquier avería, los impuestos de circulación y otros e incluso cualquier coste de mantenimiento rutinario. El renting reduce considerablemente todo esto, ya que se convierte en una cuota única que ofrece cobertura total en todos esos aspectos.

Mirando ya directamente a autónomos y empresas, invertir en este sentido es una notable mejora del ROI. Al reducir el coste del vehículo a través de este modelo, se pueden destinar más fondos a la actividad económica del negocio o del profesional, en lugar de al gasto de este. Por otro lado, se reduce también el endeudamiento y se descarta un activo que lo único que haría sería depreciarse por el paso del tiempo.

Las ventajas fiscales

Quizá los aspectos fiscales son los más importantes de cara a los trabajadores autónomos y las empresas, ya que son los más afectados en este sentido. Uno de los principales motivos de esto es que pueden desgravar en el IRPF y el Impuesto de Sociedades el 100% de las cuotas abonadas por el renting. Una rebaja considerable a nivel fiscal, sobre todo para los trabajadores por cuenta propia. Una que, en cierto modo, también supone una ventaja económica.

Por otra parte, el IVA soportado por el renting del automóvil consta de una deducción del 50% en la factura. En el caso de que se pueda demostrar que el vehículo se destina única y exclusivamente a la actividad profesional, entonces la deducción del IVA puede alcanzar el 100%. Requiere presentar documentos que demuestren la pertenencia al negocio, como puede ser la serigrafía del logotipo de la empresa o la permanencia en el garaje de la empresa durante festivos y fines de semana.

Por encima de todo esto, aunque también de la mano de todo ello, está el hecho de que la aplicación de estos beneficios fiscales es totalmente sencilla e inmediata. Dado que el abono de las cuotas se considera como un gasto, los profesionales pueden deducirlos directamente a la hora de actualizar su libro de contabilidad mensualmente.

Otros beneficios

Según los datos recogidos por la AER, el parque de vehículos en renting ha crecido en España este año a pesar de las dificultades, como también ha disminuido la inversión en la compra de nuevos vehículos. Todo esto se puede achacar a las ventajas vistas hasta ahora gracias a este modelo, pero lo cierto es que ofrece más beneficios interesantes tanto para profesionales como para particulares.

Sin ir más lejos, de cara al ámbito profesional, el renting permite disponer siempre de vehículos perfectamente adaptados a las necesidades y peculiaridades de la actividad profesional y el negocio, a la vez que se elimina cualquier riesgo sobre la propiedad (averías inesperadas, robo del vehículo o accidentes, los más comunes en vehículos).

Por otra parte, se goza también de una serie de servicios complementarios como tarjetas multi-servicio para peajes, vehículos de sustitución, tarjetas de combustible y un largo etcétera de complementos que, para PYMES y autónomos, son fundamentales. De cara a los particulares, también es una forma sencilla de poder renovar y cambiar de automóvil con relativa facilidad y sin tener que afrontar costes elevados en cada transición.

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