Cómo bajar el IVA de una reforma de hogar del 21% al 10%

Indistintamente del tipo de servicio que sea ofrecido y posteriormente prestado a un cliente, hay que abonar el conocido como Impuesto sobre el Valor Añadido. Un claro ejemplo es el de las reformas, las cuales desde hace tiempo, a raíz de unas modificaciones de tipo fiscal que fueron aplicadas por el Gobierno, exigen un pago del IVA cuyo porcentaje es del 21%.

Por suerte para los clientes que quieren reformar su hogar, existe una manera de reducir considerablemente dicho impuesto, lo cual supone un gran ahorro. En concreto, la reducción da pie a que pase a ser de un diez por ciento. Eso sí, es imprescindible cumplir algunos requisitos, los cuales detallaremos a continuación.

Requisitos para aplicar la reducción del IVA

En primer lugar has de saber que todas las obras que impliquen tanto renovaciones como reparaciones pueden beneficiarse de esta disminución del porcentaje del Impuesto sobre el Valor Añadido. Las reformas integrales también, aunque no todas. Hemos consultado con una empresa muy experimentada como Montero Construccions para tener claro cuáles son las situaciones en las que se puede aplicar esta reducción.

No importa si el trabajo lo hacen desde pintores o albañiles hasta fontaneros, carpinteros, etcétera. Lo único que es tenido en cuenta es que el negocio que se encarga de llevar a cabo el proyecto no es aquel que proporciona el material necesario para realizarlo.

Las empresas que actúan como suministradoras de elementos como el mobiliario que será utilizado para renovar una cocina, los ladrillos para dar forma a tabiques o la pintura que es ideal con tal de darle a una vivienda un soplo de aire fresco, sí o sí han de soportar un IVA que en todos los casos es de un 21%.

También es fundamental diferenciar exactamente qué es lo que se considera material. En concreto, hace referencia a cualquier tipo de elemento que pasa a estar presente físicamente en la casa o el piso que se reforma. La arena o el mortero son dos buenos ejemplos, así como la cerámica.

Pero, ¿qué sucede con otros elementos? Ponte en situación: los profesionales que realizan la reforma se ven obligados a utilizar un andamio para llegar a una parte bastante alta del edificio en cuestión. En este caso no se considera un material, así que podrías bajar el IVA de la reforma de tu hogar, pasando del 21 al 10 por ciento.

Cualquier tipo de herramienta, por muy voluminosa o pesada que sea, si es usada a modo de accesorio con tal de hacer la reforma pero no se integra físicamente en el hogar, no se considera un material: máquinas como las de perforación, electrodomésticos, etcétera.

Supón que para la reforma de tu vivienda depositas la confianza en una empresa constructora, la cual hará uso de una hormigonera, así como de muchos ladrillos y cemento. Estos dos últimos elementos no son suministrados por el negocio en cuestión, sino por otro distinto. En casos como este, el porcentaje del IVA no es de 21 puntos. Lo que hace es disminuir hasta los 10 en total, así que el ahorro es considerable.

Es importante tener en cuenta que es la constructora o el autónomo el que ha de reducir el IVA en la correspondiente factura, en la cual se especificarán los diversos materiales que han sido utilizados.

Por último, hay que añadir que la reducción del Impuesto sobre el Valor Añadido es aprovechable por cualquier comunidad de vecinos, así como por la mayoría de propietarios de viviendas, con algunas excepciones. Si la casa o el piso en cuestión es alquilado o no es una segunda o primera vivienda, el IVA de la reforma del hogar se mantendrá en el 21 por ciento.

Tampoco será posible aplicar la reducción si han pasado menos de 2 años de la construcción o la última reforma, o si los materiales suponen más del 40% del precio de la reforma.

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