
Hábitos de ahorro que funcionan: del céntimo al sistema
La mayoría de las personas que no ahorran no lo hacen por falta de fuerza de voluntad, sino porque no tienen un sistema. La voluntad flucta: hay meses en que estás motivado y meses en que no. Un sistema funciona igual en los dos casos porque no depende de cómo te sientas. Eso es lo que distingue a quienes ahorran





