El conflicto entre Irán y Estados Unidos, junto con el cierre del estrecho de Ormuz, ha impulsado el precio del petróleo —y, en consecuencia, del combustible— hasta niveles históricos. Si la situación se prolonga, el encarecimiento podría intensificarse aún más. En este escenario, modificar los hábitos al volante puede suponer un ahorro de entre el 10 % y el 34 % en el consumo de carburante, según datos del comparador de seguros Acierto.com.
En situaciones óptimas, la reducción del gasto podría llegar incluso a situarse entre el 50 % y el 57 %, aunque en la práctica estas cifras suelen ser más moderadas. Entre las recomendaciones principales destacan evitar el uso de marchas cortas a bajas velocidades, limitar los trayectos breves —ya que en los primeros minutos el consumo puede duplicarse—, conducir de forma suave y mantener una velocidad constante. Asimismo, el empleo de sistemas inteligentes puede reducir el consumo hasta un 10 % adicional.
Otras medidas, como apagar el motor en paradas que superen el minuto o recurrir al freno motor, también ayudan a mejorar la eficiencia. En conjunto, estos hábitos pueden traducirse en un ahorro aproximado de unos 225 euros al año.
Un buen mantenimiento del vehículo ahorra hasta un 25 %
Los datos que maneja Acierto.com también indican que el mantenimiento del coche es clave a la hora de ahorrar combustible. Un vehículo en buenas condiciones puede reducir el consumo entre un 10 % y un 25 %. Factores como la presión de los neumáticos, el estado del filtro de aire, las bujías o el sistema de inyección influyen directamente en el gasto de combustible.
Circular con 0,5 bares menos en los neumáticos incrementa el consumo un 2 % en ciudad y un 4 % en carretera. Unos neumáticos adecuados permiten ahorrar hasta un 4 %, mientras que un filtro de aire en buen estado puede reducir el consumo hasta un 10 % en vehículos antiguos. El ahorro total derivado de un correcto mantenimiento puede alcanzar los 400 euros.
Por desgracia y según reiterados informes de Acierto.com, el mantenimiento continúa siendo, año tras año, una de las asignaturas pendientes de los españoles. ¿Los motivos? La falta de tiempo y el precio (para el 27 % y el 19 %, respectivamente). Tal es así que la mitad de los conductores solo lleva el coche al taller si detecta algún problema y entre el 20 y el 25 % no realiza las revisiones estipuladas por el fabricante.
Esto no solo incrementa el riesgo de accidente, sino también de avería (los vehículos sin mantenimiento regular tienen un 42 % más de averías). Y la asistencia en carretera acapara dos de cada cinco atenciones y representa el 40,27 % de los siniestros que reciben las aseguradoras.
Otros factores
El consumo también depende del entorno de conducción. En ciudad es entre un 20 % y un 40 % superior al de autopista y puede aumentar hasta un 50 % en tráfico intenso. Y la planificación y duración también son importantes: alargar diez minutos un trayecto de una hora incrementa el gasto hasta un 14 %.
Reducir peso innecesario, por su parte, permite ahorrar entre un 2 % y un 3 %. Y en ciudad resulta más eficiente circular con las ventanas abiertas, mientras que en autopista conviene usar aire acondicionado, con un ahorro potencial de hasta 300 euros anuales.
“Más allá del vehículo en sí mismo y de los hábitos de conducción para economizar gasolina, hay otras formas de ahorrar”. Por ejemplo, comparando pólizas. Contratar un seguro que cubra al menos la Responsabilidad Civil es obligatorio por ley en España. Pero podemos abaratar la prima sin perder coberturas eligiendo mejor”, comenta Carlos Brüggemann, cofundador de Acierto.com. “En plena escalada de precios por el conflicto de Irán nuestra labor y nuestro compromiso van a seguir siendo más que nunca ayudar a los usuarios a ahorrar y a tomar decisiones más informadas”, añade.








