Un estudio reciente elaborado por la plataforma de software de facturación y gestión fiscal Declarando ha puesto en evidencia las dificultades que enfrentan cerca del 60% de los autónomos en España debido al sistema de adelantos del IRPF. La investigación revela que este esquema, que contempla retenciones en factura y pagos fraccionados, distorsiona la realidad de la carga tributaria de los profesionales independientes, afectando su liquidez y la planificación económica de sus actividades.
Según el análisis, una proporción significativa de autónomos anticipa a la Agencia Tributaria montos que no corresponden con su obligación real, lo que genera tensiones de tesorería durante el año fiscal. La estructura actual establece tipos fijos, generalmente del 15% en las facturas o del 20% sobre los beneficios trimestrales, sin ajustarse a la variabilidad de los ingresos reales. Esta rigidez provoca que algunos anticipen más impuestos de los que finalmente deben pagar, mientras otros anticipan menos, desembocando en saltos y regularizaciones que impactan en su flujo de caja.
El estudio destaca que los autónomos con ingresos elevados, por encima de 45.000 euros anuales, suelen adelantar menos IRPF del que les correspondería, enfrentándose a regulaciones costosas en la declaración definitiva. En contraste, aquellos con ingresos por debajo de los 20.000 euros tienden a pagar de más durante el año, incluso en el doble o triple, lo que genera una percepción distorsionada de la rentabilidad real de sus actividades.
Este desajuste no es solo un problema de liquidez. La falta de una correspondencia entre el adelanto y la carga fiscal efectiva afecta también a la planificación financiera, limita las inversiones y puede desalentar a quienes están iniciando su actividad. La CEO de Declarando, Marta Zaragozá, indica que esta falta de alineación puede transformar en una barrera el proceso de emprendimiento, especialmente para aquellos que aún no han alcanzado altos niveles de ingreso.
La preocupación crece en el contexto de los nuevos autónomos, quienes pueden sentirse desmotivados frente a un sistema que, en su percepción, impone una carga fiscal definitiva en las primeras etapas sin considerar las fluctuaciones de ingresos. Para quienes comienzan con expectativas moderadas, la expectativa de pagar más de lo necesario en los períodos iniciales puede generar inseguridad y disminuir la confianza en la viabilidad de sus proyectos.
Desde Declarando señalan que dicha estructura fiscal no solo perjudica a los profesionales en particular, sino que también tiene repercusiones a nivel macroeconómico. La economía del país se ve afectada por la posible reducción del tejido emprendedor, derivada de un entorno que, según esta opinión, no facilita la supervivencia y el crecimiento de nuevos negocios.
Por ello, la compañía ha desarrollado un software que ha beneficiado a cerca de 200.000 usuarios, permitiéndoles gestionar de manera más eficiente sus obligaciones fiscales y evitar conflictos con la Agencia Tributaria. Gracias a esta herramienta, los autónomos han logrado ahorrar en total más de 100 millones de euros, optimizando sus anticipos y ajustándose mejor a su realidad económica.
Este panorama pone sobre la mesa un debate importante respecto a la necesidad de reformar el sistema de retenciones en el IRPF. La flexibilidad y la adaptación a los ingresos reales parecen ser pasos fundamentales para que los autónomos puedan desarrollarse con mayor seguridad y estabilidad financiera, fortaleciendo así el tejido emprendedor del país y evitando la pérdida de talento y esfuerzo en etapas iniciales decisivas.







