La rentabilidad del alquiler en España ha alcanzado un promedio del 7,12% en febrero de 2026, según un informe reciente de pisos.com, lo que representa un incremento notable respecto al mismo período del año anterior, cuando dicha rentabilidad se situaba en el 5,99%. Este dato también refleja una ligera subida en comparación con enero, que cerró con un 7,09%. La tendencia indica una recuperación y consolidación del interés en el mercado del alquiler, motivada por diversos factores económicos y regulatorios.
El análisis de la plataforma revela que el propietario de una vivienda tipo, de unos 90 metros cuadrados con un valor medio de adquisición de aproximadamente 219.150 euros, puede obtener en promedio unos 1.300 euros mensuales en renta. Esto supone un ingreso bruto anual de cerca de 15.606 euros, situando la rentabilidad sobre la inversión en torno al 7,12%. La subida en los precios de alquiler y la reducción de la oferta inmobiliaria en las principales ciudades del país explican en buena medida este fenómeno. La escasez de viviendas disponibles, a menudo consecuencia de una inseguridad jurídica y cambios en la normativa, ha llevado a una competencia creciente entre inquilinos, empujando hacia arriba los precios y, por consiguiente, la rentabilidad para los propietarios.
Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, señala que la situación responde a una combinación de factores económicos, políticos y regulatorios. «La disminución de la oferta de viviendas disponibles, a causa de la inseguridad jurídica y cambios normativos frecuentes, genera un entorno en el que los inquilinos competen ferozmente por pocas opciones, elevando los precios de alquiler», afirmó. Esta dinámica ha contribuido a que muchas ciudades experimenten una coyuntura donde obtener rentabilidad en el alquiler se vuelve cada vez más atractivo y, a la vez, más difícil de acceder para quienes desean alquilar.
En el ámbito territorial, algunas provincias destacan por cifras de rentabilidad superiores al promedio nacional. Tarragona lidera con un 8,15%, seguida por Sevilla con un 8,08% y Jaén con un 7,39%. Sin embargo, no todas las localidades comparten esta tendencia. Por ejemplo, San Sebastián se encuentra en la parte baja del ranking, con una rentabilidad del 3,84%. Otras ciudades con menor retorno, como Palma o Girona, alcanzan porcentajes del 4,42% y 4,49%, respectivamente. Esta disparidad evidencia un mercado heterogéneo en el que algunas áreas ofrecen oportunidades de inversión con alto rendimiento, mientras que en otras la recuperación se ve limitada por diversos factores económicos y sociales.
Expertos advierten que la problemática del alquiler en España trasciende lo económico y refleja una crisis estructural que afecta a toda la sociedad. La escasez de oferta, sumada a la incertidumbre regulatoria y los frecuentes cambios en las normativas, genera un ambiente de inseguridad tanto para propietarios como para inquilinos. La consecuencia es un mercado cada vez más desigual, donde las dificultades para acceder a una vivienda digna se intensifican en ciertas zonas, mientras otras se benefician de una elevada rentabilidad.
Esta situación plantea un desafío urgente para las políticas públicas y los actores sociales, que deberán articular medidas para equilibrar el mercado, garantizar una mayor oferta y crear un marco jurídico estable y consensuado. Solo con una visión integral se podrá afrontar la compleja realidad que enfrenta España en materia de vivienda, donde el alquiler, en mitad de un contexto de crecimiento económico, sigue siendo un tema central de debate social y político.







