El mercado inmobiliario en España cerró 2025 con una notable subida en los precios de la vivienda de segunda mano, consolidando una tendencia de crecimiento que ha persistido a lo largo del año. Según el informe anual de pisos.com, el precio medio alcanzó los 2.427 euros por metro cuadrado en diciembre, lo que implica un aumento del 3,52% respecto a diciembre del año anterior. Este incremento, aunque modesto en porcentaje, refleja una recuperación sostenida desde 2024, cuando la subida fue del 0,25% mensual, con avances trimestrales del 0,54% y del 0,89% respecto a seis meses atrás.
La subida no es homogénea en toda España. Madrid se posiciona como la región más dinámica, registrando un crecimiento anual del 6,68%, seguida de Navarra con un 4,13% y Baleares, que confirma su carácter de mercado de alto valor, con un incremento del 3,93%. En contraste, regiones como Extremadura (-11,72%), Castilla y León (-9%) y Aragón (-5,15%) experimentaron caídas significativas, reflejo quizás de una retracción en ciertos segmentos y zonas menos demandadas.
El análisis territorial revela que los precios en Baleares continúan siendo los más elevados, con un coste de 5.125 euros por metro cuadrado. En el extremo opuesto, Extremadura mantiene el precio más asequible, con 842 euros por metro cuadrado. A nivel provincial, Madrid, Vizcaya y Navarra lideran los aumentos interanuales, mientras que provincias como Huesca, Zamora y Lugo muestran retrocesos en los precios.
Las diferencias dentro de las grandes ciudades también son notables. En Madrid, el distrito más caro es Retiro, con un precio de 9.842 euros por metro cuadrado, en comparación con Villaverde, que ofrece las propiedades más accesibles, con 2.159 euros. En Barcelona, L’Eixample se mantiene como la zona más exclusiva con 6.695 euros por metro cuadrado, mientras que Nou Barris presenta opciones más económicas.
El mercado residencial también se refleja en los distritos y municipios. Villena (Alicante), Arnedo (La Rioja) y Trujillo (Cáceres) reportaron las mayores subidas de precios, en contraste con localidades como Allariz, Moguer y Toro, donde se observaron caídas pronunciadas. La comunidad más costosa en este segmento sigue siendo Formentera, con casi 10.000 euros por metro cuadrado, mientras que en el extremo opuesto, Albalate del Arzobispo en Teruel, ofrece opciones con precios de solo 269 euros por metro cuadrado.
Expertos coinciden en que la tendencia alcista responde en parte a la escasez estructural de oferta en las áreas más demandadas, donde el producto accesible está desapareciendo o concentrándose en segmentos de precios elevados. La percepción de revalorización en zonas bien conectadas, con potencial turístico o atractivo para inversores, impulsa la demanda, generando un efecto psicológico que mantiene la tendencia al alza incluso cuando los fundamentos económicos globales muestran signos de enfriamiento.
Este escenario plantea desafíos importantes para aquellos con recursos limitados, quienes encuentran cada vez más difícil acceder a la vivienda en las zonas más demandadas. La situación podría prolongarse, con una mayor segregación social en el mercado inmobiliario, presionando adicionalmente a los sectores con menor capacidad económica a buscar alternativas en zonas menos atractivas o a mantenerse en la condición de inquilinos por más tiempo.
En definitiva, el mercado inmobiliario español continúa en una senda de crecimiento, impulsado por factores de oferta y demanda que favorecen a perfiles con mayor poder adquisitivo, mientras que quienes aspiran a convertirse en propietarios enfrentan un panorama cada vez más competitivo y desigual.








