Cuatro trucos de ahorro doméstico para hacer frente a la cuesta de enero

Tras los clásicos excesos de las fiestas navideñas, el mes de enero se presenta como un gran reto para la economía familiar. A los gastos que se vienen arrastrando, hay que sumarles la vuelta a la rutina, lo que hace que muchas familias tengan que replantearse sus hábitos de consumo para buscar la forma de alcanzar ese equilibrio financiero que les permita llegar más holgados a fin de mes.

Ante esta situación, sabe como mejorar el ahorro doméstico se convierte en uno de nuestros grandes aliados. Cualquier pequeño ajuste en los gastos cotidianos puede significar un importante cambio a final de mes, lo que conlleva llevar mejor la temida cuesta de enero.

Partiendo de esta realidad, Nara Seguros, ha creado una Guía gratuita para mejorar el ahorro familiar en la que, entre otros, recopila cuatro trucos sencillos y eficaces para optimizar los gastos del hogar y fomentar una gestión más consciente del dinero.

1. Ajustar el consumo energético para reducir la factura

Cuando se realizan pequeños ajustes en el consumo eléctrico, el impacto a final de mes es mayor de lo que parece. Uno de los factores clave es la temperatura: en invierno, mantener la calefacción entre 20 y 22 °C es suficiente para garantizar el confort. De hecho, un solo grado de diferencia puede reducir la factura energética hasta un 7 %, especialmente si se utiliza un termostato para regular el consumo.

Otros gestos sencillos, como aprovechar al máximo la luz natural, apagar completamente los electrodomésticos en lugar de dejarlos en modo reposo o revisar la potencia eléctrica contratada —en muchos hogares superior a la realmente necesaria— ayudan a evitar gastos innecesarios y a optimizar el consumo.

2. Optimizar el consumo de agua y gas

Más allá de la electricidad, el uso diario de agua y gas también ofrece un margen de ahorro. Una ducha rápida consume alrededor de 30 litros, frente a los hasta 120 litros de un baño, y un grifo que gotea puede desperdiciar hasta 2.000 litros de agua al año, por lo que revisar posibles fugas resulta fundamental.

Además, ajustar la caldera a 45 °C, ventilar la vivienda durante 15 minutos al día o cerrar bien puertas y ventanas son hábitos sencillos de incorporar a la rutina diaria que ayudan a reducir el gasto energético.

3. Hacer una compra más consciente en el supermercado

La cesta de la compra representa una parte importante del presupuesto familiar. Planificar los menús con antelación, elaborar una lista antes de ir al supermercado y comparar precios por kilo —en lugar de fijarse solo en el coste final— ayuda a evitar compras impulsivas y a controlar mejor el gasto.

También elegir adecuadamente el establecimiento puede marcar la diferencia. Según datos de la OCU, cambiar de supermercado puede suponer un ahorro de hasta 1.272 euros al año, una cifra nada desdeñable para la economía doméstica.

4. Aprovechar comparadores, cupones y cashback

Las herramientas digitales se han convertido en grandes aliadas del ahorro. Comparadores online como Rastreator o Kelisto permiten encontrar mejores precios en servicios como seguros, luz, telefonía o hipotecas, mientras que plataformas como Trivago o Skyscanner ayudan a ahorrar en hoteles y vuelos.

Además, las plataformas de cupones y cashback ofrecen pequeños descuentos o devoluciones en compras habituales. Webs como Cuponation, Chollometro o Cupon.es actualizan códigos de descuento de forma constante, y servicios de cashback como LetyShops, Beruby, Widilo o Shoppiday permiten recuperar un porcentaje del dinero gastado en marcas de uso habitual. Aunque se trate de importes modestos, su uso continuado puede generar un ahorro acumulado muy relevante.

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