En enero de 2026, el mercado de alquiler en España ha mostrado signos claros de recuperación y dinamismo, alcanzando una rentabilidad del 7,09 %, según un reciente informe de la plataforma inmobiliaria pisos.com. Este valor refleja un incremento significativo respecto a la misma fecha del año anterior, cuando la rentabilidad fue del 5,94 %, y también una ligera subida respecto a diciembre de 2025, que registró un 7,02 %.
Este incremento en la rentabilidad del alquiler se traduce en mayores beneficios para los propietarios. Tomando como referencia un inmueble de unos 90 metros cuadrados, con un precio medio de adquisición de aproximadamente 218.340 euros, la renta media mensual en 2026 alcanza los 1.290 euros. Esto implica unos ingresos brutos anuales de cerca de 15.487 euros, consolidando una rentabilidad del 7,09 %. La tendencia refleja que, con una inversión media y rendimientos en aumento, el alquiler continúa mostrando su atractivo como opción de inversión.
Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, atribuye este auge en las rentas a la persistente demanda en un contexto donde la oferta ha reducido su volumen. La brecha entre demanda y oferta genera una presión adicional sobre los precios, tanto en alquileres como en compraventas. Además, factores como la movilidad laboral, el aumento del empleo temporal y la preferencia por modelos de vida más flexibles están llevando a un incremento en las personas que optan por el alquiler en lugar de la compra.
En el análisis por capitales de provincia, destacan ciertas ciudades por su mayor rentabilidad. Tarragona encabeza la lista con un 8,13 %, seguida de Sevilla con un 7,95 % y Jaén con un 7,38 %. En contraste, ciudades como San Sebastián presentan rentabilidades menores, en torno al 3,84 %, reflejando la correlación entre la rentabilidad y el coste de adquisición. En ciudades con precios elevados, como Palma, Cádiz y Pamplona, la rentabilidad se sitúa por debajo del 5 %, lo que demuestra que el retorno de inversión está estrechamente ligado a los precios de compra en relación con las rentas.
La divergencia en rentabilidades también está relacionada con los niveles de demanda en distintas áreas. Las ciudades con menor precio de entrada en el mercado de la vivienda y una demanda activa ofrecen mayores retornos a los propietarios. Mientras tanto, en zonas con elevados costos de adquisición, los rendimientos se ven comprimidos, aunque el mercado de alquiler sigue siendo una alternativa competitiva frente a otras opciones de inversión.
En un escenario marcado por crecientes niveles de alquiler y una oferta limitada, el rendimiento de las propiedades en alquiler continúa siendo atractivo para los inversores, especialmente en regiones donde los precios de compra se mantienen moderados. La tendencia sugiere que, a pesar de cierta variabilidad, el alquiler en España mantiene un papel relevante en las estrategias de inversión, sostenido por un mercado en constante adaptación a las nuevas dinámicas socioeconómicas y laborales del país.







