¿Prestar o no prestar libros?

Si bien la frase “Tonto es quien presta un libro y más tonto quien lo devuelve” me parece una frase mezquina y con varios anti-valores tiene su razón de ser, lo que sucede es que nos acostumbramos a estar sin el libro durante un tiempo y luego pasando el tiempo suceden algunas cosas más.

  • Nos olvidamos que hemos prestado el libro
  • Nos olvidamos a quién hemos prestado el libro
  • No nos olvidamos del libro pero quien lo tiene en su poder se ha olvidado de devolvérnoslo.
  • No nos olvidamos del libro pero quien lo tiene en su poder ya se olvido de quien es el libro.
  • Y en algunos casos nos olvidamos que alguna vez compramos el libro (ya me ha sucedido un par de veces).

Otro de los problemas es que la mayoría de las personas que quieren leer un libro por ocio o entretenimiento y no para estudiar para un examen o la realización de una tarea ¡Nunca terminan el libro! Muchos no pasan de los primeros capítulos y conservan el libro para continuar su lectura “algún día”.

En fin para prestar libros considerando que muchas cosas pueden pasar para que al final no lo vuelva a recuperar yo personalmente sigo los siguientes criterios:

  1. No prestarlo sólo por ocio o entretenimiento, como no es “indispensable” su lectura mejor que quien este interesado en el libro que lo compre para sí, (creo que quien compra un libro obtiene más beneficio del mismo que quien lo piratea o lo pide prestado).
  2. Prestarlo a alguien que le apasionen y que a la vez valore los libros, así hay más posibilidades de que termine de leer todo el libro y de que me lo devuelva.
  3. Prestarlo únicamente cuando estoy dispuesto a perderlo para beneficiar a un amigo.

Por propia experiencia he prestado varios libros y rara vez me los han devuelto, en los casos que me los devolvieron fueron personas que les apasionaba cierto tipo de lecturas y que valoraban los libros, este tipo de personas son la única excepción en las que no me lo pienso mucho para prestarlo, además por lo general estás personas tienen otros libros que pueden prestarme en ese mismo momento o más adelante y así logramos una relación ganar-ganar.

En el caso de libros que servirán para el ejercicio profesional de tu carrera recuerda que ellos serán la fuente de tu sustento.

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1 Comentario

Jose Felipe Obiols dejó un comentario el Marzo 3, 2010 a las 7:53 pm
  1. Buena artículo Dennis, me siento plenamente identificado con el tema. A mi en lo personal no me gusta pedir prestados libros. Cuando lo hago es de la casa de mis papás, me lo llevo, lo leo y lo devuelvo. De la misma forma tampoco me gusta prestarle a otros, si no es a mis papás o hermanos.

    Lo que he visto no es sólo que cuesta que te lo devuelvan, sino que cuesta que lo cuiden como lo haces tu. En un par de ocasiones que lo presté a otras personas, me los devolvían rotos, sucios, arrugados o doblados.

    Desde hace tiempo tengo la política de no prestar libros, y trato de cumplirla, aunque a veces cueste decir no. Como dicen, más vale un rato colorado que mil descoloridos.

    Saludos,

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